Enfermedad de las mujeres que impedía que fueran en bici

Hoy vamos con una noticia cuanto más curiosa. Resulta que indagando por internet me he encontrado con una historia alucinante sobre los tiempos en los que las mujeres empezaban a andar en bicicleta.

Nos remontamos al siglo XIX cuando las bicicletas empezaban a usarse y los hombres disfrutaban de esta aventura. Esta época coincidía con el comienzo del activismo femenino en Europa, donde las mujeres demandaban el derecho al voto y exigían ser tratadas como personas capaces de manejar sus propias vidas sin la necesidad de tener un marido que actuase como padre. Enseguida notaron que montar en bicicleta les daba sensación de libertad y seguridad en sí mismas.

Pero, como era de esperar, todos aquellos que pensaban que las mujeres exigían demasiado no llevaban nada bien ver a las mujeres vestir como hombres para pedalear cómodamente y, además, aseguraban que eran un peligro conduciendo las bicicletas por la ciudad. Entonces, como por arte de magia, apareció una nueva enfermedad, totalmente inventada, llamada bicycle face (cara de bicicleta).

Los síntomas de esta enfermedad eran peculiares afectando insensiblemente a los músculos de la cara. El afectado padecía una expresión facial de constante cansancio y ansiedad, quedando demacrado y ojeroso de manera crónica. Muchos médicos continuaron alimentando este bulo, sacando a la luz otros síntomas como que el cuerpo de la mujer no estaba hecho para montar en bicicleta y que el esfuerzo por pedalear ocasionaría ojos saltones y mandíbulas tiesas. Se llego a hablar de infertilidad, tuberculosis y un aumento desmedido del deseo sexual.

Por suerte, el intento de aterrorizar a la mujer quedó en nada y con el cambio de siglo ya existía la llamada “mujer moderna” y la bicicleta estaba allí para llevarla donde fuese.

¡Nunca te acostarás sin saber una cosa nueva!

Fuente | 20Minutos