7 Consejos para ciclistas principiantes

¿Estás empezando a montar en bici? Si eres un ciclista principiante, aquí te ofrecemos algunos consejos que te serán muy útiles.

Dosificación del esfuerzo:

Más no significa mejor. Hay que ser prudente a la hora de empezar con el entrenamiento y saber que las cargas deben seguir una progresión lógica para que se generen adaptaciones.
Si nunca has montado en bicicleta los primeros días con una hora será suficiente. Monta en días alternos para que tu cuerpo se recupere lo necesario. En un mes puedes empezar a aumentar el tiempo de tus salidas y en tres meses puedes afrontar las primeras cuestas importantes.

¡Me duele!:

En el sillín es donde recae todo el peso del cuerpo. Al principio esta zona suele doler pero poco a poco las molestias remiten.
Para evitar forúnculos o irritaciones utiliza pantalones especiales de ciclista, que tienen una zona de tejido amortiguador en el periné (la llamada badana) y sobre todo mantén una buena higiene en la zona, para impedir la proliferación de bacterias con la humedad del sudor.

Calambres musculares:

Los calambres suelen aparecer cuando se hacen esfuerzos importantes y a los que uno no esta acostumbrado. En tus primeros recorridos si excedes tu capacidad podrías sufrir el típico calambre en un gemelo o en los cuádriceps. También pueden aparecer por una posición incorrecta en la bicicleta o por falta de hidratación o ingesta sólida.
Si te da un calambre tienes que parar y estirar el músculo afectado. Baja el ritmo y trata de llevar un pedaleo más elevado para llegar a casa sin seguir sufriendo estos tirones.

Dolores en la espalda:

En ocasiones podría aparecer un dolor en la zona lumbar o en el hueso sacro, que se deben habitualmente a tirones musculares o desviaciones de las pequeñas articulaciones de los discos vertebrales. Una exposición excesiva al frío también puede originar dolores en los huesos por inflamación del periostio.
Hay que ajustar bien el sillín y la altura del manillar. Pedalear con una buena técnica y levantarse de vez en cuando son factores clave a la hora de relajar la espalda. Si las molestias son debidas al frío no hay que olvidar ir con la zona lumbar bien protegida. Haz abdominales tres veces por semana, con las rodillas bien flexionadas. A menudo las molestias de la espalda son debidas a un exceso de tono lumbar y una falta de tono abdominal.

Dolores en la nuca:

Una posición incorrecta del sillín y manillar puede producir molestias en la musculatura de la nuca. Para prevenir o aliviar este tipo de molestias es imprescindible efectuar regularmente algún tipo de actividad especial  compensatoria: yoga, estiramientos, Pilates, etc.
El manillar no debe quedar muy por debajo de la altura de sillín y éste no debe de estar inclinado hacia delante. Es conveniente cambiar de posición de vez en cuando para relajarse encima de la bicicleta.

Dolores de rodilla:

El ciclismo no suele ser una actividad que perjudique demasiado a las articulaciones. No obstante, si surgen molestias casi siempre suelen ser sobrecargas en la rótula y se deben normalmente a un esfuerzo excesivo, desarrollos demasiado duros, poco tiempo de adaptación a la máquina o tiempo frío.
Cuando las rodillas te molestan por la parte delantera es muy probable que lleves el sillín un poco bajo, prueba a subirlo de forma que pedalees sin llegar a la extensión de rodilla pero cerca de la misma. Cuando las molestias son por la parte posterior de la rodilla lo habitual es que tengas el sillín demasiado alto. Súbelo y prueba. No hagas variaciones de más de medio centímetro cada vez.

Dolores en las manos y en los antebrazos:

Por el mero hecho de sujetar el manillar, la musculatura del antebrazo está sometida a un esfuerzo considerable. Por ello es aconsejable no agarrarse demasiado fuerte del manillar y disminuir la presión sobre éste. Hay que evitar, también, no apoyar todo el peso del cuerpo en el manillar y cambiar la posición de vez en cuando.
Si te molestan las manos probablemente tengas que subir la altura del manillar. Prueba a soltar la mano de vez en cuando y sacudirla en el aire para poder relajar y descargar así la musculatura del antebrazo y brazo.

Fuente | SportLife